El 23 de junio desde COPENOA se publicaba el pedido desesperado de 10 comunidades Wichà habitantes al margen de la ruta nacional 34, frente a la ciudad de Gral. Mosconi al norte de la capital de esta provincia : http://www.copenoa.com.ar/SALTA-Abo... Reclamaban al gobierno salteño y empresas petroleras multinacionales mejoras en viviendas, salud y trabajo genuino y llevaban 30 dÃas tomando una válvula del precioso gas que cruza su territorio poblado de precarias viviendas. Se escuchó el audio de uno de sus caciques , Lucio Juan .El mismo que ahora nos cuenta que no sólo no fueron atendidos sus pedidos ni por los funcionarios de turno ni por las petroleras sino que, en el más horrendo de los abandonos por parte del Estado, su pequeño hijo de 2 años murió por desnutrición.
¿Cuántos niños podrÃan comer con el dinero derrochado en las campañas electorales del pasado 28 de junio? ¿Cuántos niños deben morir para que se adopten y se pongan en prà ctica polÃticas públicas serias que garanticen derechos esenciales de alimento, vivienda, educación , asistencia sanitaria a nuestra población infantil?.
Vivimos en uno de los suelos más benditos del mundo con toda clase de riquezas naturales y bondad de climas, sin embargo miles de niños deben concurrir a comedores comunitarios para poder consumir parte de la ración necesaria de alimentos para su crecimiento fÃsico, por falta de trabajo digno de sus padres que les permita percibir un salario que cubra las necesidades del grupo familiar.
Inmoralmente desde el discurso del gobierno se prometen nuevas fuentes de trabajo con explotaciones mineras que terminan contaminando el medio ambiente y saqueando nuestras riquezas naturales . Se autorizan desmontes de millones de hectáreas arrasando con los montes nativos que sirvieron históricamente de alimento , medio de vida a poblaciones ancestrales y protecciòn contra inundaciones y aludes. Se fomentan plantaciones de soja transgénica que degradan el suelo y enferman personas y animales.
Se contratan costosas consultorÃas que avalan tales polÃticas faltas de ética , se destinan cuantiosas sumas de dinero del erario público para organizar debates, jornadas, congresos, seminarios y publicaciones que jamás terminan con el problema sino que sirven para justificar sueldos de familiares y amigos del poder de turno .
Lo único cierto es que las fuentes de trabajo no han aumentado , ni se han dignificado los salarios de los trabajadores, ni se han erradicado las enfermedades de la pobreza sino que la falta de ética y compromiso de funcionarios provocan que dìa a dÃa el Estado abandone sus obligaciones de garantizar a la población infantil derechos humanos como lo son la vida, el alimento, el agua potable, la asistencia sanitaria y otros. Lo terriblemente cierto es que en este momento miles de niños siguen la suerte del pequeño hijo del cacique Juan Lucio . Alguna vez su llanto será escuchado y saciado?
Domingo 12 de julio de 2009, por
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